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ARBOLES DE MADRID (2) https://arbolesdemadrid2.wordpress.com/

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MELIA (AGRIAZ) del Parque Enrique Tierno

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Melia azedarach L.

Aunque ese encuentran repartidas por todo el parque, entre el Planetario y el aparcamiento encontramos un numeroso grupo.

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Procede del norte de la India y el centro y occidente de China. Parece ser que vino a Europa desde la India, en 1656. En sus territorios de origen está considerado como un árbol sagrado. Vive bien en climas cálidos, sin tener gran necesidad de humedad. Es poco exigente con la naturaleza de los suelos. Tiene crecimiento bastante rápido y necesita bastante de luz.

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Melia es el nombre griego del fresno y hace referencia al parecido con el follaje de este árbol. El nombre específico azedarach significa en árabe noble, libre. Aunque su denominación común es agriaz, se ha preferido el nombre de melia, que es como lo conocen los viveristas y jardineros.

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Se utiliza en jardinería como árbol de sombra y por su abundante y aromática floración.
Los huesos de las semillas se perforan fácilmente (tienen un orificio natural entre los extremos) y se usan como cuentas para fabricar rosarios.

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En el siglo XIII ya habla de él Abú Zacaría (Al-Awwam) en su Libro de agricultura andalusí. Este autor recomienda su plantación cerca de norias y pozos para que personas y bestias puedan beneficiarse de su sombra. Las hojas sirven para teñir telas y antiguamente para teñir de negro y fortalecer los cabellos, según cuenta Abú Zacaría quien también indica que no conviene abusar pues oscurece hasta la piel.

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Los frutos tienen propiedades narcóticas. Resultan venenosos ingeridos en cantidad. De ellos se puede obtener, por destilación, un gas inodoro e inflamable que se usó para el alumbrado. El fruto seco y pulverizado sirve como insecticida y para defenderse de los piojos. La toxicidad de los frutos afecta al ser humano y otros mamíferos, aunque no a las aves. (De hecho constituye parte esencial de la dieta de la conocida cotorra argentina Myiopsitta monachus, especie invasora que ha colonizado los parques madrileños.

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SABER MÁS

 

ALMEZ DE LA ARGANZUELA. Parque Lineal del Manzanares

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Almez (celtis australis), su nombre más corriente en castellano, proviene del árabe hispano al-máys, del árabe clásico mays,  que significa literalmente “árbol”. El nombre genérico Celtis es el nombre dado por Plinio a un árbol denominado lotus (alimento); australis es el epíteto latino que significa “del sur”.

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El almez tiene su área natural en Europa meridional y en el Próximo Oriente. Se ha utilizado como árbol de adorno desde siglo XVI. En España está presente en casi todas las provincias, por lo general de forma aislada.

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Se emplea con frecuencia como árbol ornamental en parques y jardines, y en alineación de calles por su tolerancia a la contaminación. Se ha usado tradicionalmente, debido a la buena relación peso-resistencia que tiene su madera, para hacer ciertas herramientas agropecuarias como rastrillos, horcas y sus raíces para elaborar pipas para fumar.

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En España es relativamente frecuente en toda la vertiente mediterránea, Andalucía y Extremadura, y menos abundante en Castilla-La Mancha y Aragón, apareciendo en Madrid en las vegas del sureste, y en Castilla y León, en gargantas de la cara Sur de Gredos y en los Arribes del Duero.

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En Madrid, La localidad de Torrelodones recibe su nombre de la Torre de los almeces o de los lodones, figurando este árbol en su escudo. Algunos autores apuntan a que el árbol del escudo de Madrid podría ser también un almez o lodón, y no un madroño. El ejemplar más impresionante de Madrid es el situado junto a la puerta de Murillo del Museo del Prado, catalogado como Árbol Singular de la Comunidad de Madrid.

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Este ejemplar del Parque de la Arganzuela, sobrevivió a la obra de la M-30, en parte gracias a la intervención de los vecinos y, por supuesto, a su capacidad para soportar durante su ejecución el enorme movimiento de tierras que tuvo lugar. En la reciente revisión realizada por la Comunidad de Madrid ha sido incluido también en el catálogo de Árboles Singulares con la categoría de Árbol Sobresaliente.

CHUMBERAS DE La Villa Joiosa (Alicante)

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La opuntia,  nopal, tuna o chumbera tiene unos frutos comestibles conocidos como  las tunas o higos chumbos, muy populares en MéxicoChileNoroeste de ArgentinaPerúSicilia, en el sur de Italia, las Islas CanariasAndalucía, en el sur de Castilla , y el Levante español, donde incluso se hacen productos tales como zumos, dulces o cerveza con sus frutos.

Es uno de los símbolos nacionales de México y aparece en su escudo nacional sosteniendo el águila real que devora la serpiente, enraizado en una pequeña isla de piedra sobre el agua.

Esta  planta es parte de la mitología mexica, en la que se considera como la planta de la vida, ya que aparentemente nunca muere, puesto que al secarse puede dar vida a una nueva planta. Según los mitos mexicas, el primer nopal nació del corazón de Copil, el hijo de Malinalxóchitl, quien, al tratar de vengarse de su tío Huitzilopochtli por dejar sola a su madre, fue mandado matar por este. Según cuenta la leyenda, Huitzilopochtili mandó sacarle el corazón a Copil, y que luego fuera enterrado en unos peñascos. Al día siguiente apareció el primer nopal: con espinas de valiente guerrero y flores de un hijo que defiende a su madre.

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La etimología del nombre opuntia, tiene un origen bastante curioso: procede de Opunta, una antigua ciudad griega, en cuyas proximidades crecían grandes cantidades de higueras dulces de las que se obtenía un látex que se utilizaba entonces para coagular la leche. Por su similitud, los frutos del nopal o “tunas” fueron relacionadas con los higos, por lo que se puede definir opuntia como “planta que da frutos parecidos a los higos”. Curiosamente, en España les llaman “chumberas” y a sus frutos “higos chumbos”, aunque prácticamente nadie los aprovecha, pues comer tunas es por demás, una tradición mexicana. (Fuentes: Wikipedia; relatosdelanaturaleza.org)

CHUMBERA

Laoconte salvaje.

¡Qué bien estás
bajo la media luna!

Múltiple pelotari.

¡Qué bien estás
amenazando al viento!

Dafne y Atis,
saben de tu dolor.
Inexplicable.

F.G.Lorca (Ampliar en Diario La Opinión de Cabra)

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PLÁTANOS DE SOMBRA DEL HUERTO DE LA PARTIDA (Casa de Campo)

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Se trata de un pequeño grupo de árboles. Nada que ver con los gigantes de Aranjuez o con el singular del paseo de la florida. Pero, como siempre, la espectacularidad la pone el observador. Y en un paseo otoñal, en un madrileño y luminoso día, los árboles ya casi desnudos aparecen ante nuestros ojos como dignos de admiración

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El plátano de sombra es, probablemente el árbol más extendió por la ciudad de Madrid. Lo encontramos en todas partes. Con su tronco alto y blanquecino (si no ha sido desmochado), con sus grandes hojas palmeadas y con sus típicos frutos en forma de dos bolitas del tradicional “pica-pica”, acompaña aceras, caminos, jardines y parques de forma habitual. Está tan presente en nuestra ciudad que pasa desapercibido, sobre todo por no resultar excesivamente llamativo en ningún momento del año.

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Cuando alguien se interesa por él, escucha sorprendido e incrédulo su nombre, porque, entre nosotros, plátanos, lo que se dice plátanos, son los de Canarias. Hay que explicar entonces al interesado, que el plátano de sombra es un árbol artificial, de origen incierto, que no aparece en estado natural, aunque se asilvestra con facilidad  y que es el resultado de un  cruce entre el plátano de oriente (Platanus orientalis), originario del sureste de Europa y suroeste de Asia, y el plátano de occidente (Platanus occidentalis), que proviene del este de Estados Unidos.  De ahí, otro de sus nombres: platanus hibrida.

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El nombre genérico platanus procede del vocablo griego platys, ancho, haciendo referencia al tamaño de sus hojas. La denominación específica hispanica hace referencia a que los ingleses le denominaban plátano de España, pensando que este híbrido procedía de nuestra península, quizás de los jardines de Aranjuez.

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Otros árboles de la Huerta de la Partida

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Cerezo del Japón del Parque Lineal del Manzanares

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Se trata de un pequeño árbol de impresionante floración primaveral como puede observarse en las fotos. Original de Japón, donde está considerado como emblema nacional y forma parte del patrimonio legendario del país.

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El Prunus serrulata “Kanzan” dentro de los cerezos ornamentales es uno de los más famosos y requeridos. Siendo uno de las principales especies admiradas dentro de los festivales de los cerezos florecientes en Japón (el Hanami, la fiesta del cerezo en flor).

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El nombre del género prunus es el nombre clásico latino para el ciruelo. Serrulatase hace referencia al margen aserrado de las hojas. ‘Karzan’ es una palabra japonesa, de la poesía clásica, que significa “bordeando la montaña”.

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UN NOMBRE EVOCADOR.  ‘Kanzan’ (o ‘Kwanzan’) es una palabra tomada de la poesía clásica japonesa, que evoca una imagen llena de nostalgia de la tierra o la aldea natal en un valle rodeado de montañas. A esta variedad se la conoce también como ‘Sekiyama’, que significa estación de montaña, o ‘Sekizan’, por el famoso templo budista zen del siglo IX de la escuela Tendai. En chino, el nombre significa montaña fría, que es además el apelativo (Hanshan) de un legendario monje poeta que supuestamente vivía en una cueva o choza en la montaña, junto a la cual crecía este cerezo, según uno de sus poemas. El Prunus serrulata ‘Kanzan’ llegó a Europa, concretamente a Inglaterra, en 1913. Suele injertarse en pie de Prunus avium, el cerezo que da picotas y cerezas. (www.verdeesvida.es  ENLACE)

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Repartidos por el parque de Madrid Rió hay varios ejemplares. Los de las fotos se encuentran cerca del paso subterráneo de la calle Sta María de la Cabeza.

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Sabina de Sigueruelo (Segovia)

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La sabina de Sigueruelo o enebra (como la denominan los segovianos) se encuentra en en la Vereda del Cerro, en Sigueruelo, entre los kilómetros 140 y 141 de la carretera M-110, al lado de dicha carretera, pero la mejor forma de acceder a ella es desde el pueblo, siguiendo un camino señalizado.

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Su nombre científico es Juniperus thurifera, y es conocida como sabina albar, enebrotrabinatarabina o trabino. Se trata de una especie del género juniperus oriunda de los Alpes franceses, la Península Ibérica y el norte de África.

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La sabina en España tiene sus núcleos principales en las montañas interiores del centro, norte y este, principalmente en las provincias de Guadalajara, Soria, Cuenca, Teruel, Segovia y Valencia.

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Vista de las sabinas desde la carretera

En cuanto al nombre, Juniperus procede del latín iuniperus, que es el nombre del enebro  y Thurifera, significa «productora de incienso», ya que su madera es muy aromática, de olor resinoso agradable, por lo que se ha quemado para este fin, produciendo un olor muy penetrante que al decir de las gentes ahuyenta a los insectos y hace huir a las serpientes.

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Florece a partir de febrero y los frutos llamados gayubas maduran al segundo año.

José Antonio Labordeta  le dedicó la canción que reproduzco a continuación:

La Sabina

Allí permanece quieta
igual que la soledad,
pasa el tiempo por sus ramas
y no las puede truncar.

Quieta,
altiva,
la sabina
testifica
que bajo ella
se agruparon
los anarquistas.

Soporta la ira del cierzo
igual que un barco a la mar
y bajo la densa niebla
es como un ángel guardián.

Cuando paso por su lado
me entran ganas de abrazar
el viejo y duro tronco
que la hace realidad.

Y allí permanece enhiesta
como un monegrino más
sabiendo, como ellos saben,
lo duro que es pelear.

También me parece muy interesante el texto que le dedica Susana Domínguez en Árboles Leyendas Vivas I.

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OTRAS SABINAS/ENEBRAS DE LOS ALREDEDORES

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Fresnos del Arroyo Antequina (Casa de Campo)

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Un paseo por la zona del arroyo Antequina, desde el puente del tren hasta el puente de la Garrapata permite contemplar una gran variedad de vegetación muy distinta a la que nos tiene acostumbrados la casa de Campo. Aunque también podremos ver estupendos pinos y encinas, también veremos extraordinarios fresnos, coloridos chopos (en esta época del año) e incluso algunos jóvenes robles que se han plantado en los alrededores del puente de la Garrapata.

Ginkgo de la Fuente del Berro

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Ginkgo Biloba

Espectacular. Este otoño que tanto hemos echado de menos otros años, nos está ofreciendo auténticos espectáculos. El Parque de la Fuente del Berro es un fijo en nuestros paseos dominicales, pero hacía tiempo que no nos dejábamos caer por allí.

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Hoy hemos vuelto y, …. Fantástico.

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Olmo de Siberia y secuoia. Entre ambos el “pirulí”

Ginkgo, cedros, secuoias y otros muchos más. img_8232

El tejo, por supuesto, el fantástico tejo. El alcornoque, el taray, para no parar.

Alcornoque

Alcornoque

Taray

Taray

Lástima que no haya un cartelito que ayude a identificar tantos y tan maravillosos seres vivos que allí residen.

Hojas y fruto del Ginkgo Biloba

Hojas y fruto del Ginkgo Biloba

SABER MÁS del ginkgo y del Parque de la Fuente del Berro en “El gato por las Ramas”

PINOS, FRESNOS Y SABINAS del Arroyo de Antequina (Casa de Campo)

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El arroyo de Antequina entra en la Casa de Campo por la reja del mismo nombre procedente de Pozuelo (concretamente del Parque Forestal de Somosaguas-Pozuelo) y abandona el recinto en la zona de la carretera de Catilla y el Club de Campo (próximo a la Casa de Vacas).

Sabina junto a la tapia

Sabina junto a la tapia

Pinar en la niebla

Pinar en la niebla

Fresno junto al arroyo

Fresno junto al arroyo

Su paso por la Casa de Campo es corto, pero genera una vegetación única. En sus márgenes desparecen pinos y encinas y proliferan los fresnos, chopos y otros árboles de ribera.

Sabinas

Sabinas

En la zona más cercana a la tapia, cerro de las Covatillas y Cuartel de Casa Quemada, destacan los pinos y en la parte más alta las sabinas. Entre ellos, algunos extraordinarios fresnos, estos más cerca del cauce.

Fresnos

Fresnos

A esta zona de la Casa de Campo, alejada del núcleo más popular (Lago, Parque de Atracciones, Zoo) se puede acceder desde la urbanización Rosa Luxemburgo, en Aravaca.

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El día del paseo, nos acompaño todo el paseo la niebla, que dio a nuestras fotos un aire algo tenebroso que para nada percibimos durante el mismo.

REJAS DE ANTEQUINA: entrada del arroyo en la Casa de Campo.

Reja del arroyo de Antequina

Reja del arroyo de Antequina

Diseñadas en el s. XVIII por Sabatini,  las “rejas” son unas construcciones híbridas de puente y puerta que, tenían que resolver el problema de permitir el paso del agua de las riadas de los arroyos y barrancos, y a la vez impedir el acceso de extraños, para lo cual se realizaron unas aberturas parecidas a portones, que estaban cerrados con rejas de hierro.
El diseño más normal de una reja consiste en una terna de puertas, siendo de mayor tamaño la que ocupa la posición central. Para resistir el gran empuje de las aguas en las riadas de los arroyos, estas puertas están flanqueadas por potentes estribos, que adoptan la forma de tajamares en el lado que se enfrenta a la corriente, al igual que ocurre con los puentes. 
Están realizadas en ladrillo, y muestran una amplia gama de soluciones constructivas para un tema común, formando un conjunto arquitectónico que ha perdurado en su mayor parte y que nos da una muestra más de la maestría constructiva de Sabatini. Han llegado hasta nuestros días las Rejas del Arroyo Meaques, Arroyo de Prado del Rey, Arroyo de la Zorra y dos en el Arroyo Antequina.(SABER MÁS)

PUENTE DE LAS GARRAPATAS: siguiendo el cauce del arroyo

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A finales del siglo XIX, en 1888, se construye este singular puente peatonal sobre el curso del arroyo Antequina en las cercanías de “las rejas” del cauce fluvial y de su afluente y en el camino de los Robles (que se trazó en aquella época), orientado en sentido norte-sur y en dirección a la importante Casa de Vacas. Originariamente denominado puente de los Tres Robles, pero conocido después de la guerra civil como puente de las Garrapatas, es obra de Enrique Repullés y Segarra, quien fuera arquitecto mayor durante el periodo de regencia de María Cristina, madre del rey Alfonso XIII. (SABER MÁS)